JUDÍOS, MOROS Y CRISTIANOS

Alma, 25 de marzo de 1984

Mohamed Aslam Noori
Pakistán
 

Querido Noori:
 

Me has preguntado varias veces, en tus cartas, que cómo podemos creer los cristianos "que un hombre sea Dios". Aprovechando que tengo que hacer un trabajo en teología sobre cómo contestarían los judíos, los musulmanes y los cristianos a la pregunta de Jesús: "Y vosotros, ¿quién decís que soy? (Mc 8,9), voy a intentar matar dos pájaros de un tiro (con perdón tuyo y del señor profesor): hacer el trabajo y contestar a tu pregunta.
Empecemos por los judíos, que son nuestros padres en la fe, tanto para vosotros los musulmanes como para nosotros los cristianos.
Desde luego, los judíos no aceptan el Evangelio, por lo menos como libro inspirado por Dios. Y como lo que sabemos de Jesús nos viene del Evangelio÷ Los hay que dicen que Jesús no fue más que un hereje, condenado por las autoridades de su tiempo si no con justicia, por lo menos con prudencia, para evitar males mayores ("÷antes que perezca la nación entera conviene que uno muera por el pueblo" (Jn 11,50): los mismos cristianos lo reconocen).
Otros, sin aceptar el Evangelio como libro inspirado, admiten su fundamento histórico y aceptan el "diálogo" -ahora muy de moda, pero me temo que de sordos- sobre las bases siguientes:
1) El mismo Dios nos habla a todos. Y con esto, me parece a mí, estaba de acuerdo Mahoma: Corán 3,63 (en adelante, utilizaré la letra K como abreviatura del Corán).
2) Jesús nació de una judía de la raza de David y su amor se extiende a todos los pueblos.
3) El amor de Dios y del prójimo es obligatorio para judíos y cristianos (y musulmanes, diría yo).
4) Los judíos no son enemigos de Jesús. Al contrario. La historia de Jesús forma parte hoy día de la historia del pueblo judío (André Chouraqui, un judío, ha traducido los Evangelios al francés: "Les quatre annonces").
En resumen, podríamos decir que lo que nos une a judíos y cristianos es la fe de Jesús. Hoy por hoy, hay judíos que reconocen a Jesús como modelo de <´emûnâ>, de esa "adherencia" a Dios que es la fe de su pueblo. Lo que nos separa, es la fe en Jesús. Porque, creemos los cristianos, no hay manera de tener la fe de Jesús si no es en Jesús, por Jesús y con Jesús.
Lo que he dicho que tenemos en común con los judíos, me parece que admitirás que lo tenemos también con vosotros. Y además, esto otro: Mahoma os aconseja no disputar con judíos ni cristianos "sino en términos amicales y moderados. Para confundir a los que de entre ellos sean impíos, decidles: 'Creemos en el libro que nos ha sido enviado de vuestras Escrituras: nuestro Dios y el vuestro son sólo un solo Dios, y estamos enteramente resignados a su voluntad'" (K 29,47). Lo cual quiere decir que para vosotros nuestros Antiguo y Nuevo Testamentos -debidamente corregidos por el Corán- son también Palabra de Dios. Y reconocéis que la religión cristiana produce hombres dignos de admiración (K 5,83; 57,27).
Pero ¿quién es Jesús para vosotros? Si he entendido bien lo que he leído en el Corán, Jesús es
1) Hijo de María (K 3,46), virgen (K 3,48), a quien se envía un espíritu de Alá en forma de hombre perfecto (K 19,18) para anunciarle que tendrá un hijo. Por cierto que María, en el Corán, es hermana de Aarón (K 19,29) (para nosotros, Aarón es hermano de Moisés, qui vivió unos doce siglos antes de Jesucristo; pero a lo mejor no es el mismo); no tiene necesidad de comer (K 3,38) y está protegido por Zacarías, el padre de San Juan Bautista (K 3,38);
2) un ser maravilloso que habla desde que está en la cuna (K 3,47; 5,111; 19,30) y modela pajaritos de barro, a los que da vida con un soplo; cura a ciegos y leprosos, resucita muertos (K 3,50) y hace bajar del cielo una mesa puesta y todo para que coman los apóstoles (K 5,113-116);
3) el paralelo de Adán: como éste, Jesús ha sido creado con el polvo y la palabra (pero no en el sentido de San Pablo, como primera creatura de la nueva creación).
4) Los judíos creen haberlo matado, pero Alá lo eleva al cielo después de haberlo suplantado por otro que se le parecía (K 4,158).
5) Sin embargo, no es Dios: Jesús, el Mesías, es sólo un enviado, del que Mahoma dice que no es Dios (K 19,36), y Jesús mismo lo reconoce (K 5,117).
6) Además, Jesús anuncia la venida de Mahoma (K 61,7). Parece que los doctores musulmanes arguyen Jn 15,26; 16,7).
7) Sobre todo, Jesús no es la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, puesto que la idea de Trinidad de Dios es blasfema y absurda (K 4,172; 5,73-74).
Y ya me corregirás si me he equivocado.
Ahora, la respuesta a tu pregunta.
Nosotros no decimos que Alá es el Mesías, que Dios es Jesús, sino que Jesús es Dios. Pero voy a explicarme un poco mejor, si puedo.
Lo primero es que, la verdad, no estoy a gusto en ese ambiente mítico en el que el Corán pone a Jesús. Esas historias de María que no tiene necesidad de cocinar, del Niño Jesús predicando en su cunita y echando a volar pajaritos de barro, de la mesa con su mantel y todo que se pasea por los aires me parecen cosas de Walt Disney. Los milagros de Jeús que se cuentan en los Evangelios son mucho más sobrios, y Jesús los hace siempre como respuesta a la fe, nunca para imponerla a fuerza de prodigios.
Lo segundo y principal, es que la muerte de Jesús para nosotros no es una superchería. Si Jesús no hubiera muerto torturado, su fe, su "adherencia" -como dicen los judíos-, su "abandono" -como decís vosotros- en Dios y a Dios hubiera sido demasiado fácil. Después de todo, ese Jesús del Corán que echa a volar pajaritos de arcilla y que al final escurre el bulto -o hacen que lo escurra- ante el dolor y la muerte se parece más a Supermán o al Hombre Invisible que a nuestro Señor Jesús. Para nosotros, Jesús sufre de verdad y muere de verdad. Jesús va hasta el fondo del dolor, de la soledad, y quizá de la desesperación -"Dios mío, ¿por qué me has abandonado? (Mt 27,46)-. Si cristianos y musulmanes nos pusiéramos de acuerdo por lo menos sobre esto: que Jesús no es ni Supermán ni el mago Merlín, sino hombre completo, hombre de verdad, habríamos hecho la mitad del camino. Porque lo que nos impresiona de Jesús es este abandono, este ir hasta el fondo del coraje y la ternura de un hombre que siendo hombre, es capaz de parecerse a Dios en el dar y en el darse: hasta que no le quede nada.
Y precisamente por esto nosotros decimos que Jesús es Dios: porque nadie puede parecerse a Dios de una manera tan completa, nadie puede ser tan como es Dios si no es el mismísimo Dios: Jesús es verdaderamente Dios. Dios se ha encarnado en Jesús, sin dejar de ser Dios. Dios es Dios porque es Amor. Y tanto cariño nos tiene, que es capaz de todo: hasta de hacerse hombre. Cosa que sería imposible si Dios no fuera omnipotente, si no lo pudiera todo, porque es "soberano de los mundos" (K 1,1), pero también "compasivo y misericordioso" (K 1,2).
En cuanto a la Trinidad, lo que nosotros creemos es que Dios no es el Eterno Solitario, sino Ser de Relación: si Dios es Amor que se quiere a sí mismo, Dios es Relación de Amor.
Pero, ¿en dónde se nos describe a Jesús como Él era? ¿En el Corán o en los Evangelios? Sobre eso, quizá la crítica histórica y literaria pueda decirnos algo÷ a condición de aceptar el valor de la razón y la honradez científicas y de no sacar a relucir los derechos de la fe para aplastar los derechos de la razón, ni de un lado ni del otro.
Mientras tanto, yo me quedo, por lo menos, con esto:
Hemos dado a cada nación una ley y un camino claro. Si Dios hubiera querido, sin duda, hubiera hecho de todos vosotros un solo pueblo, de una sola ley: pera ha querido experimentar vuestra fidelidad en la observancia de la ley, que os había dado. Preveníos, pues, para obrar bien. Todos volveréis a Dios; y entonces, Él os explicará la materia de vuestras disputas religiosas (K 5,49).
Y sobre todo, con esto otro: "No fue Abrahán judío ni cristiano, sino justo y obediente (o "musulmán"): no fue un idólatra" (K 3,68).
Si es eso ser musulmán, también yo quiero serlo.
Un abrazo, y hasta otra.
H.


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